Los mercados públicos agonizan. La falta de mantenimiento, de inversión así como los precios desleales, han impulsado la debacle de un elemento vital de la cultura popular mexicana que tiene más de un siglo de vida.
Por eso, hoy ese proyecto de rescate y de reconstrucción del mercado 8 de julio Actopan, Hidalgo, ubicado en la calle de 2 de abril anunciado por el alcalde de Actopan Gregorio Hernandez con bombos y platillos, está en ejecución.
La búsqueda de mejores precios direccionó a la ciudadanía a las nuevas tiendas de productos de la canasta básica. La competencia fue desleal, argumentaron en diversas ocasiones los líderes comerciantes.
Y cómo no, si el precio de venta lo comenzaron a fijar las grandes cadenas comerciales, quienes tienen acceso a la mercancía a precio de mayoreo; así, los locatarios resintieron una baja en sus ingresos.
Adicionalmente, el pago de nomina vía electrónica ha llevado a los actopenses a buscar lugares donde comprar y pagar con tarjeta de débito o crédito, lo cual representa otra desventaja para los mercados.
Si a ese factor le sumamos el deterioro en que se encuentran los inmuebles, en su mayoría propiedad del Gobierno Municipal, y el riesgo latente que representa tener tanques de gas “enormes” en las marquesinas, podríamos decir que se han convertido en una bomba de tiempo.
En nombre del Estado Libre y Soberano de Hidalgo y de las leyes que de ella emanen hace a sus habitantes sabed:
Que como es sabido por los actopenses y pueblo en general, los locatarios del mercado 8 de julio no cuentan con certeza jurídica para realizar su trabajo, situación que se agrava por la creación de supermercados y tiendas de conveniencia. Los mercados abastecen a miles de familias con alimentos en diferentes colonias de esta ciudad y por meses, se ha insistido en la necesidad de modernizarlo por medio de inversiones públicas y con la implementación de programas inéditos que aporten a la mejora de la infraestructura en cuanto a gas, electricidad y otros aspectos.
Todo esto emanó de la siguiente problemática que a diario se suscitaba, el mercado estaba abandonado, enfrentaban una carencia grave de infraestructura, de certeza jurídica de los mismos locatarios, así como de equipamiento para revertir las constantes contingencias sanitarias que han ocurrido hasta la fecha, a lo cual se suma la existencia de supermercados o de tiendas de conveniencia en sus alrededores.
Por eso se ha creado un plan emergente procedente del gobierno municipal que permite ir al rescate de los mercados públicos. Este plan deberá contemplar la participación de locatarios, académicos, funcionarios del Gobierno de la Republica, así como del estado, de los mismos gobiernos municipales e inversionistas privados a través de estos 2 puntos principales:
1.- Motivar a que los impulsores del municipio tengan fe en sí mismos para lograr que los mercados públicos cuenten con un esquema de desarrollo diferente, justo y que todo ello repercuta en ofrecer precios accesibles a las familias que menos tienen.
2.- Ofrecer una nueva imagen del mercado, reconstruyéndolo a través de los siguientes materiales, concreto hidráulico, hormigón o si se refiere al término DUREZA (muy diferente a la TENACIDAD que es la propiedad de los materiales para soportar IMPACTOS en su límite plástico) entonces incluiríamos el diamante (aluminio diamantado), el mercado será reconstruido pieza por pieza, pero a base de cimientos más resistentes, hechos con blindaje especial a base de aluminio, titanio, cobre y acero galvanizado clase III (similar al material con la que fue construido el automóvil presidencial de Barack Obama) para inhibir o amortiguar el impacto ocasionado por sismos, bombas, granadas, armas de fuego o fusiles de asalto, ataques nucleares, químicos o accidentes de tránsito (choques vehiculares), así como integración de nuevos materiales (PVC o plásticos PET procedentes del reciclaje de botellas de agua, jugo, refresco, yoghurt, etc.)
3.- Creación, abrogación y publicación de una iniciativa de ley con proyecto de decreto para endurecer las penas, además de implementar nuevas medidas de apremio desde multas, hasta arresto inconmutable de 15 días de cárcel a toda aquella persona que sea sorprendida tirando basura dentro y fuera del mercado después de haber hecho su reconstrucción y su posterior reinauguración. Debe de ser delito federal por la afectación enorme a las personas, no sólo a su salud, sino en la integridad física, este hecho es el factor principal que provoca inundaciones durante la temporada de lluvias. Una bolsa de plástico, una lata de refresco o cualquier desecho parece una maldición que muchos ciudadanos quieren quitarse de encima lo antes posible, pero lo que la gente no entiende, es que esa envoltura o desecho obstruye alcantarillas y provocar inundaciones con resultados ya vistos por todos. Esta iniciativa prohibirá arrojar “a la vía pública o fuera de los recipientes para el depósito de residuos restos o desperdicios en general, sea papel, colillas de cigarro, restos de comida, cáscaras de fruta que en los cuales los animales; al abrir las bolsas de basura pueden provocar fuertes focos de infección como el cólera, paludismo, tuberculosis, hasta brotes y su posterior propagación del virus de la influenza AH1N1.
Por su atención prestada muchas gracias.
NOTA. PEGAR EN LUGAR VISIBLE PARA SU POSTERIOR PUBLICACIÓN EN LOS PERIODICOS DE MAYOR CIRCULACIÓN NACIONAL.

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